Si te apasiona la educación inclusiva y la innovación en el aula, seguramente ya estés familiarizado con el Diseño Universal para el Aprendizaje. Este enfoque revolucionó la enseñanza al proponernos adaptar el entorno al alumno, y no al revés. Pero la educación está viva y en constante transformación, y es aquí donde entra en juego el DUA 3.0. ¿Quieres saber de qué trata esta nueva actualización y cómo puede transformar tus clases? ¡Sigue leyendo!

Un breve repaso: ¿De dónde venimos?
Antes de sumergirnos en las novedades, recordemos que el modelo original (inspirado en el diseño arquitectónico de Ron Mace en 1997) se organiza en torno a tres redes neuronales clave del aprendizaje: la afectiva (el porqué), la de reconocimiento (el qué) y la estratégica (el cómo). Bajo estas redes, el modelo siempre nos ha animado a ofrecer a los estudiantes múltiples formas de implicación, presentación y acción.
¿Qué es el DUA 3.0 y cuáles son sus principales novedades?
El DUA 3.0 es la versión más reciente propuesta por la organización CAST. Esta gran actualización da un salto cualitativo al ir mucho más allá de la accesibilidad física o cognitiva, poniendo un foco inmenso en la identidad del estudiante y en la fuerza de la comunidad.
Entre sus cambios más destacados, el DUA 3.0 nos invita a:
- Valorar la identidad: Reconocer que la identidad y la cultura de cada alumno son parte fundamental de la variabilidad humana.
- Derribar sesgos: Identificar y combatir los sesgos individuales, institucionales y sistémicos que actúan como barreras invisibles para el aprendizaje.
- Fomentar la interdependencia: Pasar de un enfoque puramente individualista a priorizar el aprendizaje colectivo y el apoyo mutuo.
- Usar un lenguaje centrado en el alumno: Ahora hablamos de «indicadores» en lugar de «puntos de control», eliminando numeraciones rígidas para crear un modelo más amigable y horizontal.
Los 3 principios fundamentales bajo la lupa del DUA 3.0
La gran magia de esta nueva versión radica en cómo redefine los tres principios clásicos para hacerlos más humanos, equitativos y libres de prejuicios:
1. ¿Por qué aprender? (Implicación): El enfoque deja de centrarse únicamente en exigir «autorregulación» al alumno para dar paso al crecimiento emocional. El aula debe ser un espacio seguro donde se afirmen las fortalezas de cada estudiante, destacando la importancia de la pertenencia, la alegría y el juego en el aprendizaje.
2. ¿Qué aprender? (Presentación): Ya no basta con poner la información en diferentes formatos (texto, vídeo o audio). El DUA 3.0 nos pide mirar el contenido a través del prisma de la identidad. Se trata de valorar y dar espacio a múltiples formas de conocimiento, abriendo nuestra mente más allá de los enfoques tradicionales u occidentales, y respetando las distintas percepciones culturales.
3. ¿Cómo aprender? (Acción y Expresión): Se cambia el concepto clásico de «acción física» por el de interacción. Lo más revolucionario de este punto es el llamado a dar valor a aquellas formas de expresión que históricamente han sido ignoradas o silenciadas. Como docentes, debemos ser muy conscientes de nuestros propios sesgos a la hora de ofrecer y evaluar las formas en las que un alumno decide demostrar lo que sabe.
Implementar el DUA 3.0 en nuestras metodologías no es solo una mejora técnica, es un acto de empatía y justicia educativa. Nos reta a ver a nuestros estudiantes de forma integral, celebrando su diversidad con un propósito claro y creando comunidades donde todos tengan voz y espacio para brillar.
¿Y tú, ya estás listo para dar el salto al DUA 3.0 en tus proyectos educativos? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!